Quite un eufemismo en su vida
Estoy un poco cansada de los eufemismos. Hemos dejado de llamar a las cosas por su nombre, tenemos cierta vocación estética, en esta sociedad en la que todo se arregla y se embellece por medio de la cirugía plástica. Pues lo mismo está pasando con el lenguaje, antes, en aquella época de la que hay que acordarse de cuando en cuando para reconstruir la memoria, se metía tijera sin ton ni son, para evitar que ciertas palabras u opiniones no llegaran al ciudadano. Ahora no metemos tijera, pero sí bisturí, con una precisión estética y plástica que abruma. Y así a los viejos o ancianos, les llamamos la tercera edad; a los despidos, ajustes de plantilla; a los agujeros de mala muerte, zulos (que hasta importamos terminología etarra de cuando en cuando); al chantaje ecónomico, impuesto revolucionario; a los países pobres, países en vías de desarrollo; a las subidas de precios, ajustes de economía, etc, etc... La lista es interminable. Parece que uno tiene miedo a llamar a las cosas por su nombre, en este afán por hacer bello lo que no puede serlo ni nunca lo será. Yo reconozco que suena mejor escuchar por ejemplo que "la tercera edad de los países en desarrollo no tiene cuidados paliativos frente a las enfermedades malignas" que el leer "los viejos de los países pobres se mueren de dolores con el cáncer", pero es que a veces los eufemismos parecen una plaga contaminante. Y es que además ya empezamos a decirlos a los más pequeños, que crecen pensando que la mierda se llama "pupu", el pís "pipito", el agua "un zumito blanco" y todo lo que preguntan sin obtener respuesta son "cosas de mayores".
Yo creo que ya me estoy haciendo mayor, y a veces cuando leo la prensa, me pregunto porqué no nos contarán las cosas claras y sin tapujos. Qué sentido tiene el embellecer lo que no lo es? Qué sacamos en limpio con maquillar la realidad? El mundo real es mucho más crudo que el mundo del lenguaje, y quizás a ello también contribuya la biblia del mismo, porque hasta el diccionario de la lengua española, sigue recogiendo el término de sexo débil como definitorio del conjunto de las mujeres. En fin, que estoy harta, desde hoy voy a hacer un juramento de no usar más eufemismos en mi vida. Sólo espero que la adicción sea más fácil de curar que la del tabaco.
Yo creo que ya me estoy haciendo mayor, y a veces cuando leo la prensa, me pregunto porqué no nos contarán las cosas claras y sin tapujos. Qué sentido tiene el embellecer lo que no lo es? Qué sacamos en limpio con maquillar la realidad? El mundo real es mucho más crudo que el mundo del lenguaje, y quizás a ello también contribuya la biblia del mismo, porque hasta el diccionario de la lengua española, sigue recogiendo el término de sexo débil como definitorio del conjunto de las mujeres. En fin, que estoy harta, desde hoy voy a hacer un juramento de no usar más eufemismos en mi vida. Sólo espero que la adicción sea más fácil de curar que la del tabaco.


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